Respeto es libertad - En Vivo Associates

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Las personas somos seres sociales, nuestra vida en el planeta depende de la forma en que establecemos nuestra relación con las personas que nos rodean, en este sentido, es necesario que observemos que uno de los elementos más importantes para establecer cualquier relación es el respeto, una palabra que repetimos a diario pero que quizás pocos conocemos a fondo.

Muchas veces sentimos que las personas que más apreciamos y con las que convivimos diariamente no nos respetan, nos lamentamos de ello sin saber cómo resolverlo y no observamos que el respeto es como la máquina de un reloj, para que funcione todas las piezas deben estar bien engranadas.

Para obtener el respeto de otros debemos ser merecedores de ello y sólo lo podemos lograr mediante el respeto propio, lo que implica amarnos y sentirnos libres. Una persona que se respeta expresa sus ideas y sentimientos sin miedo a ser juzgada y a partir de ello ofrece respeto escuchando sin interrumpir, dando su opinión y permitiendo a los otros dar la suya; no insulta ni permite ser insultada; se comunica consigo misma positivamente e impide que las demás personas se dirijan a ella de forma negativa, conserva su poder y lo usa, no lo cede ni entrega a otros.

El camino al respeto inicia con la decisión de valorarnos a nosotros mismos y por ende no dañarnos. Es un proceso de liberación espiritual a través del cual aprendemos a tomar nuestras propias decisiones sin temer la opinión de otros, aumentando nuestra sabiduría mediante los errores, siendo firmes en nuestras creencias para con ello mejorar cada día.

Dentro de las relaciones humanas es necesario recordar que no podemos pedir lo que no estamos dispuestos a dar. Toda vinculación con otro ser humano, ya sea un amigo, un familiar o una pareja; comienza por dar lo que esperamos recibir y debido a que el respeto no se exige, se gana, el mejor camino para obtenerlo es ofrecer discreción, comprensión y una sana comunicación.

En cuanto al amor de pareja, respetar es asumir que cada uno de los que integra la relación es un individuo que ha decidido compartir su vida con el otro, evitando confundir esto con la posesión sobre la pareja. Una mujer no es propietaria de su esposo, su novio o su marido; tampoco el hombre lo es de ella.

Las relaciones saludables son aquellas en las que las personas se sienten libres de actuar y ser como son, en las que no existe el miedo; pues infundir temor no es obtener respeto, es conmocionar la vida de las personas para obligarlas a cumplir nuestros deseos, es abusar de ellas; sin embargo, somos responsables de nuestra vida y tenemos el poder para decidir cómo queremos vivir: como víctimas, victimarios o personas libres, felices y exitosas.

Vive con respeto así obtendrás la capacidad de tener una vida llena de paz, amor y libertad.